El Alma de Don Perfume
Esta marca no nació en un despacho, ni de la noche a la mañana. Nació a base de muchos palos en el camino y de una pasión por la perfumería que me acompaña desde 2008.
Tras superar un grave accidente y vivir los duros momentos del nacimiento de mi hija Amina, me di cuenta de algo fundamental: si ella pudo luchar en aquella UCI y salir adelante, nosotros podemos con todo. Ella fue el "clic" que necesitaba.
Dejé mi trabajo y me volqué en cuerpo y alma en crear algo honesto, humilde y de la máxima calidad. Un proyecto del que mi hija pueda sentirse orgullosa el día de mañana. Un perfume no es solo un bote de cristal; es un olor que te cambia el ánimo, que te trae recuerdos. Y cualquier persona trabajadora merece sentir eso sin dejarse el sueldo.
Bienvenidos a esta familia.